ciudad, región, nación y, aún, el mundo. Constantemente hay nuevas oportunidades de ministerio, y nos esforzamos por estar preparados al momento en que la necesidad y las oportunidades vienen.
Hay muchas maneras de hacer esto una realidad: algunas veces, invitamos o enviamos a una familia a una nueva ciudad para que abran su casa y sus vidas para predicar el Evangelio allí. Otras veces, familias laicas se dedican a compartir su fe con los vecinos, los discipulan y eventualmente una congregación es establecida.
Desde los Estados Unidos, a través de México, Centro América, Colombia hasta la punta de Sur América, nuevas congregaciones están siendo levantadas por hombres y mujeres valientes y fieles que prueban creer y confiar en Dios.
El año pasado, nuevas puertas se han abierto en Venezuela, Uruguay, Bolivia, nuevas áreas de Brasil, Panamá, Chile, Honduras y Guatemala.