señorita llamada Betty. Poco tiempo después ellos se unieron en matrimonio, e inmediatamente se lanzaron a cumplir con el llamado que Dios les había dado a ambos.
Radicados en Guatemala, pero con una visión amplia, se dedicaron a establecer iglesias en diferentes puntos de la nación de Guatemala y otras naciones como México. En 1963, fueron participes del avivamiento que Dios derramo sobre las Iglesias de El Calvario de Guatemala y poco tiempo después iniciaron un Centro de Entrenamiento para jóvenes con un profundo llamado de Dios sobre sus vidas. Para muchos, Norman y Betty son sus padres espirituales y ministeriales, sus "hijos", nombrados entre muchos cientos, están sembrados en cada nación del continente.
Norman y Betty han sido conocidos por su pasión de levantar y enviar ministros, sembrar iglesias y enseñar la Palabra de Dios. Ambos han gozado de una profunda revelación de la Palabra de Dios.
Betty, después de un tiempo de lucha con la enfermad, fue llevada a la Gloria de Dios en el año 2000. Norman continua, más fuerte que nunca, ministrando la Palabra de Dios a través del mundo entero. Norman ha sido reconocido por muchos ministerios por su ardua labor en bienestar del Cuerpo de Cristo y muchos lo han llamado el patriarca de los Apóstoles de la América Latina.